Tras la mala acogida del Windows Vista por parte de los usuarios, sistema operativo lanzado en el año 2007, y viendo que Windows XP sigue siendo el sistema operativo favorito de éstos por su estabilidad y rapidez, el ex-presidente de Microsoft, Bill Gates, afirmó que el sucesor del Windows Vista podría estar listo para el año 2009, y no para el 2010 como se suponía, bajo el nombre de Windows 2009 o Windows Seven, nombre aun por dilucidar. Este cambio viene dado sobretodo por 3 aspectos, primeramente el bajo número de ventas del sistema operativo Windows Vista, segundo por la pesadez del Windows Vista, que necesita una máquina muy potente (y a la postre de mayor coste), para poder funcionar de la mejor forma posible, y tercero por la excesiva seguridad impuesta en el sistema operativo, donde el software interroga e interrumpe constantemente al usuario. Por ello Windows Seven parece ser la alternativa para solucionar estos problemas, además de como dicen en Microsoft, modificar el ciclo de desarrollo de los nuevos sistemas operativos a 3 años, después de que Windows Vista tardara 5 años en salir, y hayan pasado 7 años desde el estreno de Windows XP, actualmente el sistema operativo más utilizado por los usuarios.